Autor: Javier Sierra
Un monje dominicano, Agustín Leire, escribe sus memorias, de acontecimientos que ocurrieron hace muchos años cuando fue enviado a investigar el fresco de la última cena que estaba pintando Leonardo Da Vinci en el convento de Santa María delle Grazie en Milán. A finales del año 1496 los monjes habían empezado a recibir cartas anónimas firmadas por \"El Agorero\". Hablaban de la magia diabólica de la escena, de los símbolos esotéricos y heréticas que contiene, de una conspiración que pervertirá a muchos y dañará a la santa iglesia si nadie lo frena.
Finalista del III premio de novela Ciudad de Torrevieja.
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